miércoles, 29 de abril de 2009

Tres estrategias para afrontar la crisis

La crisis financiera ha golpeado a todos los sectores corporativos en mayor o menor medida. Existen pocos rubros que hayan salido indemnes de la caída de los mercados y del consumo global, la recesión en las principales economías del planeta y el creciente desempleo tanto en los Estados Unidos como en los demás países industrializados del mundo.
Ante este panorama poco alentador y con las perspectivas de los especialistas que indican que los problemas continuarán durante este año y, posiblemente, en parte del que viene, los empresarios han comenzado a implementar distintas estrategias para sobrellevar esta situación y lograr que sus compañías sobrevivan de la mejor forma hasta que la situación se normalice.
“El año de incertidumbre es este. Hay muy pocos optimistas que dicen que en 2010 se va a volver a crecer. Es demasiado temprano para decirlo, pero los efectos de la crisis seguro se van a sentir en 2010”, afirma Federico Eisner, socio de la consultora estadounidense Bain & Company.
Para intentar sobrellevar la crisis y mejorar el rendimiento de sus compañías de la mejor forma posible, los empresarios han salido en busca de asesores que los ayuden a analizar sus problemas e implementar soluciones viables.
“Todas se están planteando la forma de reestructuración, el tema de costos, qué tienen que hacer para seguir y tener una posición estratégicamente sólida”, destaca Eisner. Sin embargo, esta no es una tarea sencilla dada la complejidad de muchas firmas.
En su guía “Ganando en la turbulencia”, Bain & Company ofrece tres opciones para sanear las cuentas de una compañía y salir fortalecido de la situación actual, que van más allá del tradicional recorte de costos a través de los despidos de personal: manejar correctamente el efectivo y el flujo de caja, preservar las funciones generales y administrativas (G&A) de la firma y administrar la complejidad a la que ha llegado la empresa

El efectivo es el rey
La posibilidad de contar con dinero fresco cuando escasea en los mercados puede, no sólo ayudar a una empresa a sobrevivir en tiempos de vacas flacas sino, también, par reestructurar su firma y hasta adquirir a algún competidor.
Esto se puede ver en estos tiempos donde la crisis ha hecho desaparecer las líneas de créditos para las compañías que deben financiar su producción o, incluso, renegociar su deuda, como es el caso de las automotrices en los Estados Unidos. Por eso, la “gestión de efectivo se ha convertido en estratégica”.
“Las empresas que manejan agresivamente el efectivo y la liquidez - y usan la perspectiva y los datos que vienen con ella para ganar visibilidad hacia adelante - tienen la oportunidad de prosperar en la turbulencia”, afirma Bain & Company.
Según el informe, comprender los movimientos producidos por el flujo de efectivo y las medidas de liquidez durante la recesión sirven para mostrarles a los directivos de las firmas cuánto dinero tienen para preservar y proteger el negocio en diferentes condiciones.
A su vez, puede ayudarlo a resaltar las diferencias en la eficiencia de las distintas líneas de productos y en los canales de comercialización y sugerirle dónde focalizarse y cuándo realizar modificaciones.
Para esto la consultora sugiere realizar un estudio de lo que ocurre durante trece semanas para mostrar lo que fluye dentro y fuera de cada segmento del negocio de forma semanal y mensual. Así, se puede capturar la información en tiempo real sobre los movimientos de dinero y compararlos con las cantidades presupuestadas.
“Estos pueden demostrar con precisión la cantidad de efectivo que necesitan para proteger a la empresa bajo diferentes condiciones. Apuntando hacia afuera, también ayuda a proporcionar información sobre poderosos rivales, que son vulnerables, qué clientes son más fuertes y qué vendedores no podrían sobrevivir”, destaca el informe.
A su vez, el poder administrar los flujos de dinero en el largo plazo ayuda a los ejecutivos a preparar una estrategia basada en cómo es el rendimiento de su negocio semana a semana y qué cantidad de disponibilidad de capital fresco cuenta para invertir oportunamente durante la crisis.

El análisis de los costos
Uno de los principales puntos en los que se centran los empresarios a la hora de enfrentar una crisis es en la reducción de los costos, especialmente, en los gastos generales y administrativos (G&A), que son los que proveen soporte y back-offfice en finanzas, información tecnológica y recursos humanos.
Con estas reducciones, suelen eliminar rápido algunos gastos innecesarios. Pero también provocan una pérdida de valor en la compañía ya que se termina recortando actividades esenciales en un intento por fortalecer las ventas y las ganancias.
“El tema es saber cómo simplificar la estructura, cómo reducir los costos y simplificar los procesos para ser más efectivo – afirma Eisner -. No es sólo un tema de restructuración de personas, a veces, el nivel de procesos es un tema a simplificar. Cuando un portafolios de productos es demasiado amplio, tienen que empezar a achicarlo”.
Para evitar que las reducciones masivas perjudiquen a sectores de la compañía importantes para el funcionamiento del negocio, la consultora sugiere implementar un método que permite ahorros sostenibles del orden del 10 al 30 por ciento, ayuda a mejorar la productividad y la eficacia de funciones de back-office.
“Llamamos a esto ‘inversión de la pirámide’. La habitual pirámide organizativa muestra en la base a gerentes y empleados, la gente comprometida en las actividades del negocio de generar ganancias, ya sea atendiendo a los clientes o produciendo semiconductores. Las funciones de apoyo en el medio, y los principales directores arriba”, señala el informe.
La rotación de la pirámide enfatiza la importancia de aquellos que proveen los productos y los servicios que los clientes valoran. Así, todo se valúa según su desempeño. Para que una compañía pueda maximizar los servicios de su servicios de primera línea al mismo tiempo que elimina los gastos innecesarios en G&A, debe focalizarse en tres objetivos principales: reducir, rediseñar y reestructurar.
En el primero, deben analizar qué funciones de apoyo esperan ofrecer y cuáles no son esenciales, como para eliminarlas. Algunas usan para esto mecanismo de precios internos para ver cuáles son los servicios que realmente necesitan brindar, sobre la base de lo que están dispuestos a pagar.
El siguiente es el del rediseño. Esto requiere que analicen los procesos para brindar servicios de apoyo. De esta forma, pueden agilizar algunos, a menudo automatizando determinados pasos, y comprar mejor o con menor costo, insumos para otros.
Finalmente, se encuentra la restructuración. Esto implica, la consolidación o tercerización de los procesos. La meta que persiguen es garantizar que los servicios estén ubicados y organizados de tal forma que puedan prestarlos más eficazmente y al menor costo posible.

Simplificar las empresas
El crecimiento de las grandes empresas, por la creación de nuevas unidades o por fusiones y adquisiciones, les está trayendo problemas en medio de la crisis. Esto se debe a que cada vez se han tornado más difícil manejarlas en forma eficiente y algunas unidades han comenzado a ser deficitarias.
Por eso, Bain & Company les aconseja que comiencen a focalizarse en lo que les generan dinero y los clientes valoran. “Una de las principales causas de esta lentitud, en nuestra experiencia, es complejidad: de producto, de organización complejidad y proceso”, afirma.
A su vez, sostiene que “la clave no es eliminar la complejidad sino equilibrar sus beneficios con los costos. Una forma útil para poder estudiar el nivel de complejidad que tiene una firma y conocer lo que la beneficia de lo que la perjudica es empezar desde una base de cero”. Así, podrán notar qué partes son deficitarias y focalizarse sólo en las que les dan ganancias. Las otras pueden cerrarlas, discontinuarlas o vendérselas a algún competidor.
“Es un buen momento para agarrar el portafolios de negocios y saber qué parte puede servir para mi éxito y cuál va a ser mi negocio central – concluye Eisner -. Los temas pasan por reducción de complejidad del modelo de negocios, de cómo reduzco la complejidad de mis procesos o mi organización en particular. Ése es el quid de la cuestión para muchas compañías. Es el momento para que las empresas sepan hacia dónde quieren ir y tengan bien en claro cómo fortalecerse estratégicamente”.

jueves, 2 de abril de 2009

Acciones que valen menos que un diario

La crisis financiera no deja de sorprender tanto a los expertos de los mercados como a quienes se mantienen ajenos al mundo de las inversiones. Desconfianza es la palabra que más suena en las bolsas y estos se ve reflejado en la pérdida que tuvieron los diferentes índices de referencia en los Estados Unidos.
Ni siquiera los múltiples salvatajes que lanzó el presidente Barack Obama lograron estabilizar un poco la situación. Desde su asunción, el 20 de enero, el Dow Jones perdió un 6,25% y el S&P 500 un 4,54% y, en el último año, acumulan una baja del 38,65% y del 40,80%, respectivamente.
Esta situación ha llevado a varias empresas a valores mínimos en su historia hasta el punto de que algunas, que son un símbolo de la economía estadounidense, cuestan menos que el diario del domingo. O sea, ni siquiera alcanzan los 4,50 dólares que es el valor del New York Times en ese día.

Las noticias y las comunicaciones
Una de las firmas que cotizan casi al mismo precio del costo de un diario dominical es el propio New York Times (NYT). El periódico vio caer su precio un 75,28% en el último año a U$S4,56 debido a la reducción de la pauta publicitaria y en sus ventas.
Algo similar, le ocurrió a la cadena de televisión y radio CBS Corporation (CBS) cuyos papeles se derrumbaron un 81,69% en los últimos doce meses y alcanzaron los U$S3,88 cada uno.
El sector de las comunicaciones también sufrió el impacto de la crisis. Dos de las que vieron caer sus acciones en los últimos doce meses fueron Motorola (MOT) y Sprint Nextel (S). Las de la primera perdieron un 53,19% en el último año y llegaron a los U$S4,33; mientras las otras bajaron un 40,57% a U$S3,97 en el mismo período.

Autos y aviones
Una de las industrias que está más en riesgo en los EE.UU. es la automotriz. Al alto nivel de endeudamiento que tienen las compañías, la imposibilidad de refinanciar sus vencimientos y acceder a dinero fresco se le suman la caída de las ventas producto de la recesión y la incapacidad que tienen para poder competir con las marcas europeas y japonesas.
Por eso, el gobierno debió salir al rescate de las principales firmas del sector para evitar que quebraran. Sin embargo, los informes de los propios auditores externos de General Motors (GM) indicaron que si la compañía no logra poner en marcha un plan de restructuración, su destino sería la bancarrota. Esta situación se vio reflejada en la cotización de sus acciones que cayeron el 90,30% en el último año a U$S1,93.
Si bien Ford (F) está atravesando una situación levemente mejor y sus directivos afirman tener dinero para poder continuar operando, sus papeles también perdieron un 54,10% de su valor en los últimos doce meses hasta alcanzar los U$S2,74 cada uno.
La situación de las aerolíneas estadounidenses es diferente que la de las automotrices, aunque también están atravesando problemas vinculados con la caída de la demanda de pasajes debido a la crisis, por lo que han buscado formas de reducir sus costos que van desde cobrar por el equipaje que se envía en bodega, como por las gaseosas y la comida que se sirve a bordo.
Esta realidad se ha visto reflejada en los mercados. De esta forma, los papeles de US Airways (LCC) perdieron el 65,79% a U$S2,60 en los últimos doce meses y los de American Airlines (AMR) un 73% a U$S3,37.

El sistema bancario
El sector con mayores dificultades en los EE.UU. es, sin duda, el financiero. Desde la caída de Lehman Brothers y Washington Mutual, los papeles de las distintas firmas están más cerca de convertirse Penny Stocks (acciones que valen centavos) que en continuar manteniendo la relevancia de antaño.
En la actualidad, el caso más emblemático es el de Citi (C), que debió ser rescatado en dos oportunidades por el gobierno con montos totales cercanos a los U$S 45.000 millones.
Sin embargo, el mercado aún teme que pueda ser estatizado en su totalidad. Esto se vio reflejado en las caídas que sufrieron sus acciones, que totalizaron una pérdida del 88,25% en los últimos doce meses y alcanzaron un valor de U$S2,68
Algo similar ocurrió con el mayor broker por Internet, E*Trade (ETFC) que también afronta los coletazos de la crisis a pesar del constante movimiento que tienen los mercados diariamente. De esta forma, sus papeles acumulan una caída del 70,24% y alcanzaron un precio de U$S 1,25.
Otra compañía que debió ser rescatada por el gobierno de los EE.UU en dos oportunidades fue la aseguradora American International Group (AIG), por los problemas financieros que le trajeron la catarata de defaults de los productos estructurados vinculados a hipotecas subprime que había respaldado con sus pólizas.
De no haber mediado la ayuda oficial, esta firma hubiera seguido el camino de Lehman Brothers. Esto se vio reflejado en sus acciones que perdieron el 97,69% de su valor en un año y hoy cotizan a U$S1,07.


Acciones de los EE.UU. que valen menos que el diario (en U$S)

Fuente: Mercado

Los papeles locales
El mercado argentino acompañó las caída sufridas por las bolsas de los EE.UU., al igual que lo hicieron las principales acciones que se negocian en Buenos Aires. De la misma forma que existen algunas empresas norteamericanas que valen menos que un ejemplar del New York Times, aquí también ocurre lo mismo.
Así, se pueden encontrar diversas compañías cuyas cotizaciones se encuentran por debajo de los 5,5 pesos que es lo que cuesta en promedio la edición dominical de los principales periódicos locales.
Al igual que ocurre en Nueva York, el precio de una acción de un medio vale menos que el propio diario que publica. Este es el caso del Grupo Clarín (GCLA) cuyos papeles valen $4,05 cada uno, casi un peso menos que su edición del fin de semana.
De la misma forma, el sector bancario se encuentra dentro de este grupo con sus máximos exponentes locales. Banco Macro (BMA) está en $3,79; Banco Patagonia (BPAT) en $1,44; Banco Francés (FRAN) $3,33; y Grupo Financiero Galicia (GGAL) en $0,70.
También, cayeron dentro de esta categorías firmas vinculadas al petróleo y la minería como Aluar (ALUA) que cotiza a $1,70, Petrobras Energía (PBE) a $2,16; Socotherm America (STHE) a $3,60 y Solvay Indupa (INDU) a $1,71.
Finalmente, IRSA (IRSA) y su compañía hermana Cresud (CRES) se encuentran en este grupo ya que sus papeles cuestan $1,47 y $2,85, respectivamente, al igual que la firma controlada por Marcelo Mindlin, Pampa Energía (PAMP), que vale $0,975 y Ledesman (LEDE) que se paga $3,02.

Acciones de empresas argentinas que valen menos que el diario (en AR$)
Fuente: Mercado