La inestabilidad política provocada por el adelantamiento de las elecciones ha incrementado el clima de preocupación que se vivía en el país fruto de la crisis financiera mundial. Esto causó una mayor presión sobre el tipo de cambio se vio reflejada en la caída del 1,64% que tuvo la moneda local desde el anuncio realizado por la Presidenta.
Según un informe de M&S Consultores, “se llega (a las elecciones) con un mercado tenso porque la fuga de capitales sigue siendo elevada”, y con “un proceso de devaluación administrada, con el Banco Central más de las veces vendiendo que comprando dólares”.
Esta incertidumbre también se vio plasmada en el aumento de los depósitos en la divisa estadounidense que se viene dando en los últimos tiempos. Una vez más, los ahorristas eligen el billete verde como su refugio predilecto, esta vez para adelantarse a lo que pueda pasar el 28 de junio.
“Los depósitos en dólares del sector privado aumentaron 660 millones de dólares durante marzo y crecieron el 30% en el último año – sostiene el Banco Ciudad en su Informe Económico Semanal -. El deslizamiento del dólar en marzo generó desconfianza en la moneda local y afectó los depósitos en pesos”.
¿Seguirá subiendo?
La pregunta del millón es qué va a ocurrir con el dólar y si va a mantener su ritmo alcista del 7% que lleva desde enero, en los próximos meses. La duda se acentúa cuando se analiza cómo será el escenario para el mercado cambiario si el gobierno llegara a perder las elecciones.
Por el momento, nadie prevé que la divisa estadounidense se dispare después del 28 de junio, especialmente por el fuerte control e intervención que ejerce el Banco Central (BCRA) sobre las operaciones que se realizan en el país.
Según el Banco Ciudad, “el mercado todavía confía en la capacidad del BCRA para administrar una devaluación ordenada del peso. Pero, en las actuales circunstancias, no está claro cuánto durará la pax cambiaria preelectoral que permitió al BCRA recuperar oxígeno en las últimas semanas”.
Por su parte, M&S Consultores, sostiene que “pensando en el post-junio y en la duración de la recesión, el escenario más bien tiende a complicarse” y afirma que “3,70 pesos no es todavía el nivel `de equilibrio` de la economía”.
Algo similar opinan desde el Credite Suisse. “El Gobierno (a través del Banco Central) está permitiendo una depreciación del peso para apoyar el crecimiento y el empleo en los sector comercial. Creemos que esta política se mantendrá en su lugar hasta que el Banco Central perciba que el público tiene confianza en la moneda local”.
En tanto, el banco HSBC resalta en un reporte que “como en los noventa, la economía está una vez más embrujada por el fantasma de una divisa sobrevaluada con una limitada habilidad para llevar a cabo una política fiscal contra-cíclica”.
Estas opiniones se ven plasmadas, también, en las previsiones para la cotización del dólar de los distintos jugadores del mercado. Según cinco bancos y sociedades de Bolsa consultados por Fortuna, la divisa estadounidense se ubicaría en promedio en 4,03 pesos en diciembre de 2009.
Una cifra similar se desprende del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central, que estimó que alcanzará, en promedio, los 4,10 pesos a fin de año.
Otro indicador que puede servir de referencia para medir el humor del mercado respecto al dólar es el precio del futuro del billete verde a diciembre de 2009. Así, el contrato negociado en el Rofex se encuentra en 4,045 pesos.
O sea, si se tiene en cuenta que la divisa estadounidense cotiza, actualmente, a 3,72 pesos, la devaluación sería del 8,33% en los próximos ocho meses, lo que implicaría una desvalorización anualizada del 12,50%.
Ante este panorama, la pregunta que surge es qué hacer para no perder poder adquisitivo frente al posible fortalecimiento del dólar en lo que queda del año. Para esto, existen diversas opciones que van desde adquirir directamente el billete hasta armar una cartera de inversión que, al menos, alcance este rendimiento.
Fuente: Mercado
Para evitar que se escape
La forma más fácil y conservadora de asegurarse el rendimiento que puede llegar a darle el dólar en lo que queda del año es adquiriendo directamente los billetes. Sin embargo, hay algunas otras alternativas que pueden ofrecerle algunos puntos más en la tasa de ganancias, sin necesidad a ser tan agresivo.
Una opción es hacer un plazo fijo en dólares, que se ha se tornado, nuevamente, una modalidad escogida cada vez por más ahorristas. Allí, se puede obtener un tasa de hasta el 3% anual, a la que habría que sumarle lo que se obtenga por el tipo de cambio.
“Dentro de esta alternativa, se encuentran los que confían un poco en los bancos – afirma Alberto Onitsuka, asesor financiero y profesor del Centro de Capacitación para Inversores -. No es una tarea fácil, pero si uno observa la cantidad de depósitos en el sistema, llega a la conclusión de que son varios los que volvieron a volcar allí su dinero”.
Otra posibilidad es colocar un plazo fijo en un banco en pesos y, al mismo tiempo, adquirir dólar futuro en el Rofex con idéntico vencimiento, para evitar correr el riesgo de un desfasaje en el tipo de cambio.
Por ejemplo, si uno lo hiciera por el equivalente a 10.000 dólares a diciembre de 2009 a una tasa anual del 18%, obtendría al vencimiento 41.525 pesos. Al mismo tiempo, compra contratos a futuro a 4,03 pesos, a la misma fecha e idéntica cantidad de billetes verdes.
Al finalizar el año, si la divisa estadounidense llegara a ese valor habrá quedado cubierto de una eventual devaluación mayor y, al mismo tiempo, recuperará lo invertido en el plazo fijo y podrá cambiarlo a dólares en el mercado.
“De esta manera, se puede acceder a una inversión de bajo riesgo con una rentabilidad esperada en dólares cercana al 6% anual, aunque esta tasa varía día a día dependiendo de las condiciones del mercado”, afirma Onitsuka.
Finalmente, al que le guste tomar un poco más de riesgos puede comprar los contratos de dólar a futuro en el Rofex y esperar a ver qué pasa con la cotización del billete. En este caso, dependerá más del valor que haya elegido para ver si queda cubierto con la operación.
“Hay que tener en cuenta que en este tipo de operaciones, el mercado determina día a día las pérdidas o ganancias que se produjeron y obliga al inversor a cubrirlas en forma diaria”, destaca el asesor financiero.
Otras opciones
Una alternativa diferente para superar el rendimiento de comprar dólares y guardarlos debajo del colchón es armar una cartera de inversión que se ajuste a los niveles de riesgo que está dispuesto a correr.
Marcelo Elbaum, director de Convexity Asset Management y autor del libro Ser rico es posible, diseñó tres portafolios, especialmente para Fortuna, pensados en públicos diferentes (conservadores, moderados y agresivos), aunque su estimación es que el billete valdrá cerca de 4,75 pesos a fines de 2009.
Para los primeros, eligió posicionarse en tres activos: dólares, oro y plazos fijos a corto plazo. De esta forma, espera obtener un rendimiento cercano al 19,25% en pesos. “El oro rendiría 30%, porque supongo que la onza estará en 1000 dólares. A eso, le sumo la devaluación del peso, y algún plazo fijo de corto plazo”, afirma.

En el caso de los que busquen un riesgo moderado, redujo la ponderación de los dólares y plazos fijos, pero mantuvo la del oro. A su vez, sumó bonos supranacionales y acciones de servicios en el exterior. Así, estima que se puede lograr una tasa del 22% en pesos.
“En la moderada, bajo la tenencia de dólares pero sólo a 50%, y lo que más incorporo son bonos supranacionales, como la Corporación Andina de Fomento que rinde 6% anual, y acciones de servicios y consumer staple que son las de menor riesgo”, señala el especialista.

Finalmente, para los que buscan más adrenalina, mantuvo la tenencia en dólares, redujo la de oro, las de acciones de servicios y plazos fijos, pero sumó papeles de países Emergentes y futuros de petróleo y euro. Así, espera obtener un rendimiento del 25% en pesos.
“En la agresiva, si bien mantengo el dólar en 50%, incorporo otro tipo de acciones, petróleo y euro. Esta cartera supone que bajará el riesgo en los mercados y se recuperarán para fines de año”, concluye Elbaum.

Según un informe de M&S Consultores, “se llega (a las elecciones) con un mercado tenso porque la fuga de capitales sigue siendo elevada”, y con “un proceso de devaluación administrada, con el Banco Central más de las veces vendiendo que comprando dólares”.
Esta incertidumbre también se vio plasmada en el aumento de los depósitos en la divisa estadounidense que se viene dando en los últimos tiempos. Una vez más, los ahorristas eligen el billete verde como su refugio predilecto, esta vez para adelantarse a lo que pueda pasar el 28 de junio.
“Los depósitos en dólares del sector privado aumentaron 660 millones de dólares durante marzo y crecieron el 30% en el último año – sostiene el Banco Ciudad en su Informe Económico Semanal -. El deslizamiento del dólar en marzo generó desconfianza en la moneda local y afectó los depósitos en pesos”.
¿Seguirá subiendo?
La pregunta del millón es qué va a ocurrir con el dólar y si va a mantener su ritmo alcista del 7% que lleva desde enero, en los próximos meses. La duda se acentúa cuando se analiza cómo será el escenario para el mercado cambiario si el gobierno llegara a perder las elecciones.
Por el momento, nadie prevé que la divisa estadounidense se dispare después del 28 de junio, especialmente por el fuerte control e intervención que ejerce el Banco Central (BCRA) sobre las operaciones que se realizan en el país.
Según el Banco Ciudad, “el mercado todavía confía en la capacidad del BCRA para administrar una devaluación ordenada del peso. Pero, en las actuales circunstancias, no está claro cuánto durará la pax cambiaria preelectoral que permitió al BCRA recuperar oxígeno en las últimas semanas”.
Por su parte, M&S Consultores, sostiene que “pensando en el post-junio y en la duración de la recesión, el escenario más bien tiende a complicarse” y afirma que “3,70 pesos no es todavía el nivel `de equilibrio` de la economía”.
Algo similar opinan desde el Credite Suisse. “El Gobierno (a través del Banco Central) está permitiendo una depreciación del peso para apoyar el crecimiento y el empleo en los sector comercial. Creemos que esta política se mantendrá en su lugar hasta que el Banco Central perciba que el público tiene confianza en la moneda local”.
En tanto, el banco HSBC resalta en un reporte que “como en los noventa, la economía está una vez más embrujada por el fantasma de una divisa sobrevaluada con una limitada habilidad para llevar a cabo una política fiscal contra-cíclica”.
Estas opiniones se ven plasmadas, también, en las previsiones para la cotización del dólar de los distintos jugadores del mercado. Según cinco bancos y sociedades de Bolsa consultados por Fortuna, la divisa estadounidense se ubicaría en promedio en 4,03 pesos en diciembre de 2009.
Una cifra similar se desprende del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central, que estimó que alcanzará, en promedio, los 4,10 pesos a fin de año.
Otro indicador que puede servir de referencia para medir el humor del mercado respecto al dólar es el precio del futuro del billete verde a diciembre de 2009. Así, el contrato negociado en el Rofex se encuentra en 4,045 pesos.
O sea, si se tiene en cuenta que la divisa estadounidense cotiza, actualmente, a 3,72 pesos, la devaluación sería del 8,33% en los próximos ocho meses, lo que implicaría una desvalorización anualizada del 12,50%.
Ante este panorama, la pregunta que surge es qué hacer para no perder poder adquisitivo frente al posible fortalecimiento del dólar en lo que queda del año. Para esto, existen diversas opciones que van desde adquirir directamente el billete hasta armar una cartera de inversión que, al menos, alcance este rendimiento.
Cotización del dólar frente al peso en doce meses
Fuente: MercadoPara evitar que se escape
La forma más fácil y conservadora de asegurarse el rendimiento que puede llegar a darle el dólar en lo que queda del año es adquiriendo directamente los billetes. Sin embargo, hay algunas otras alternativas que pueden ofrecerle algunos puntos más en la tasa de ganancias, sin necesidad a ser tan agresivo.
Una opción es hacer un plazo fijo en dólares, que se ha se tornado, nuevamente, una modalidad escogida cada vez por más ahorristas. Allí, se puede obtener un tasa de hasta el 3% anual, a la que habría que sumarle lo que se obtenga por el tipo de cambio.
“Dentro de esta alternativa, se encuentran los que confían un poco en los bancos – afirma Alberto Onitsuka, asesor financiero y profesor del Centro de Capacitación para Inversores -. No es una tarea fácil, pero si uno observa la cantidad de depósitos en el sistema, llega a la conclusión de que son varios los que volvieron a volcar allí su dinero”.
Otra posibilidad es colocar un plazo fijo en un banco en pesos y, al mismo tiempo, adquirir dólar futuro en el Rofex con idéntico vencimiento, para evitar correr el riesgo de un desfasaje en el tipo de cambio.
Por ejemplo, si uno lo hiciera por el equivalente a 10.000 dólares a diciembre de 2009 a una tasa anual del 18%, obtendría al vencimiento 41.525 pesos. Al mismo tiempo, compra contratos a futuro a 4,03 pesos, a la misma fecha e idéntica cantidad de billetes verdes.
Al finalizar el año, si la divisa estadounidense llegara a ese valor habrá quedado cubierto de una eventual devaluación mayor y, al mismo tiempo, recuperará lo invertido en el plazo fijo y podrá cambiarlo a dólares en el mercado.
“De esta manera, se puede acceder a una inversión de bajo riesgo con una rentabilidad esperada en dólares cercana al 6% anual, aunque esta tasa varía día a día dependiendo de las condiciones del mercado”, afirma Onitsuka.
Finalmente, al que le guste tomar un poco más de riesgos puede comprar los contratos de dólar a futuro en el Rofex y esperar a ver qué pasa con la cotización del billete. En este caso, dependerá más del valor que haya elegido para ver si queda cubierto con la operación.
“Hay que tener en cuenta que en este tipo de operaciones, el mercado determina día a día las pérdidas o ganancias que se produjeron y obliga al inversor a cubrirlas en forma diaria”, destaca el asesor financiero.
Otras opciones
Una alternativa diferente para superar el rendimiento de comprar dólares y guardarlos debajo del colchón es armar una cartera de inversión que se ajuste a los niveles de riesgo que está dispuesto a correr.
Marcelo Elbaum, director de Convexity Asset Management y autor del libro Ser rico es posible, diseñó tres portafolios, especialmente para Fortuna, pensados en públicos diferentes (conservadores, moderados y agresivos), aunque su estimación es que el billete valdrá cerca de 4,75 pesos a fines de 2009.
Para los primeros, eligió posicionarse en tres activos: dólares, oro y plazos fijos a corto plazo. De esta forma, espera obtener un rendimiento cercano al 19,25% en pesos. “El oro rendiría 30%, porque supongo que la onza estará en 1000 dólares. A eso, le sumo la devaluación del peso, y algún plazo fijo de corto plazo”, afirma.
Cartera conservadora

En el caso de los que busquen un riesgo moderado, redujo la ponderación de los dólares y plazos fijos, pero mantuvo la del oro. A su vez, sumó bonos supranacionales y acciones de servicios en el exterior. Así, estima que se puede lograr una tasa del 22% en pesos.
“En la moderada, bajo la tenencia de dólares pero sólo a 50%, y lo que más incorporo son bonos supranacionales, como la Corporación Andina de Fomento que rinde 6% anual, y acciones de servicios y consumer staple que son las de menor riesgo”, señala el especialista.
Cartera moderada

Finalmente, para los que buscan más adrenalina, mantuvo la tenencia en dólares, redujo la de oro, las de acciones de servicios y plazos fijos, pero sumó papeles de países Emergentes y futuros de petróleo y euro. Así, espera obtener un rendimiento del 25% en pesos.
“En la agresiva, si bien mantengo el dólar en 50%, incorporo otro tipo de acciones, petróleo y euro. Esta cartera supone que bajará el riesgo en los mercados y se recuperarán para fines de año”, concluye Elbaum.
Cartera agresiva

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