No es para menos. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró una baja del 6,6% en junio frente al mismo mes de 2007, lo que representa el mayor descenso interanual desde 2002.
Fuente: Indec
Estos datos “traen consigo las mismas huellas del impacto del recrudecimiento del conflicto agropecuario”, señala la consultora MVAS Macroeconomía en un informe. Desde Ecolatina, concuerdan con este análisis.
“La incertidumbre y el deterioro en el clima de negocios generado a partir de la crisis entre el campo y el Gobierno ha acortado sensiblemente el horizonte de previsibilidad por lo que los inversores se muestran cada vez más reacios a hundir capital en actividades que requieren al menos 24 meses para su maduración”, afirma en un reporte.
Esto puede verse en la encuesta realizada por el INDEC entre empresarios del sector. Así, el 44,5% de los que se dedican a las obras públicas espera que la actividad no cambie en el próximo trimestre; mientras que un 44,4% dice que se producirá una baja y el 11,1% que aumentará.
Algo similar ocurre entre las desarrolladoras de emprendimientos privados ya que el 57,6% estima que el ritmo se mantendrá igual; el 30,3% que disminuirá y el 12,1% que se incrementará.
Este pesimismo tiene su fundamento. En junio, todos los tipos de obras sufrieron caídas en términos interanuales. Así, las viales se redujeron el 18% frente al mismo mes de 2007; las de infraestructura un 10,8%; las de edificios para diferentes usos un 7,28% y las de viviendas un 4,48%.
Fuente: Indec
“En junio, se vieron afectadas todas las obras, por el conflicto con el campo y la inestabilidad ya que las decisiones de inversión son todas de largo plazo”, afirma Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb.com.
Esto se notó en el sector de obras públicas que fue donde se dio la mayor contracción. “Durante el primer semestre, cayeron las transferencias a las provincias que suelen utilizarse para obras públicas. Esas fueron variables de ajuste del gasto para estabilizar el déficit de cuenta corriente”, afirma Mario Sotuyo, economista de la consultora Economía & Regiones.
En tanto, el empresario Munir Madcur, ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, señala que se está “entrando en una meseta por cuestiones presupuestarias. Muchas obras están estancadas por el atraso en los pagos. El Gobierno está suspendiendo las transferencias a las provincias y esto hace que no hayan más obras o que algunas se hayan parado”.
Los especialistas son bastante pesimistas sobre lo que pueda ocurrir con este sector ya que lo ven como la variable de ajuste que puede llegar a utilizar el Gobierno si comienzan a aparecer nuevos problemas con las cuentas públicas.
“No hay demasiado margen para que se fortalezca el gasto en obras públicas cuando se analizan los niveles de compromiso de deuda que tiene el Gobierno. Cuando se trate de reducir gastos, va a ser la primera variable de ajuste ya que no tocarán ni los salarios ni las jubilaciones”, afirma Lamothe.
Sin embargo, este sector no es el que más influye cuando se calcula la actividad de la construcción. El más importante es el vinculado con edificios para viviendas y oficinas. Allí, las perspectivas son un poco más alentadoras para lo que resta del año aunque las previsiones para 2009 son pesimistas.
No es para menos, la cantidad de metros que fueron habilitados para obras en 42 municipios del país cayó un 12% en junio frente al mismo mes de 2007 y en Buenos Aires se redujeron el 28% en el primer semestre.
Fuente: GCBA
“En la calle, esto se va a sentir el año que viene, especialmente, en el sector residencial. En el segundo semestre, el ritmo se va a mantener porque hay acumuladas obras de los últimos dos años”, afirma José Rozados, presidente de la consultora Reporte Inmobiliario.
Otro punto que está impactando en el crecimiento del sector es el incremento de los costos de los materiales y la mano de obra. Eso ha provocado que muchos desarrolladores dejen de lado proyectos que tienen en carpeta hasta que el panorama esté un poco más claro.
“La caída en el crecimiento de la construcción residencial se debe a la incertidumbre que hay sobre los costos. Los empresarios no saben cuál va a ser el valor final de la obra. Eso genera preocupación y que algunos se retraigan, esperen a que mejore la cosa y opten por no comenzar nuevos emprendimientos”, señala Rozados.
Según el Índice del Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires del INDEC, el crecimiento de los precios fue del 17,5% en julio frente al mismo mes de 2007, impulsado por los materiales y la mano de obra.
“No veo que vayan a bajar los costos de la construcción. Hay materiales que subieron el 30%, como los derivados del petróleo y el acero, y el de la mano de obra que aumentó el 20%”, señala Madcur.
Fuente: Indec
Sin embargo, los especialistas señalan que el nivel de actividad cerrará el año en valores similares a los de 2007 ya que la caída habría llegado a su piso. Por eso, en los próximos meses debería verse una mejora aunque sin alcanzar el ritmo del primer cuatrimestre de 2008.
“Se llegó a un piso en lo que respecta a la caída pero el rebote no va a ser grande. Si el índice de julio da por encima del de junio, pero por debajo del de mayo, el crecimiento del año será del 3%. Ahora, si lo hace en el nivel promedio del semestre, la suba alcanzará el 6%”, afirma Sotuyo. Esto estaría por debajo del 6,5% registrado en 2007.
Por su parte, Ecolatina estima que la suba rondará el 6%, mientras que para MVAS Macroeconomía “sin el refuerzo de la iniciativa pública el sector de la construcción parecería encaminarse a una expansión entre los 4 y los 5 puntos”.
Finalmente, Lamothe señala que “si llega a haber algún problema de desempeño del sector de la vivienda, el crecimiento podría ser del 4%. Si no, va a estar entre el 8% y el 9%”.
Fuente: Indec
Estos datos “traen consigo las mismas huellas del impacto del recrudecimiento del conflicto agropecuario”, señala la consultora MVAS Macroeconomía en un informe. Desde Ecolatina, concuerdan con este análisis.
“La incertidumbre y el deterioro en el clima de negocios generado a partir de la crisis entre el campo y el Gobierno ha acortado sensiblemente el horizonte de previsibilidad por lo que los inversores se muestran cada vez más reacios a hundir capital en actividades que requieren al menos 24 meses para su maduración”, afirma en un reporte.
Esto puede verse en la encuesta realizada por el INDEC entre empresarios del sector. Así, el 44,5% de los que se dedican a las obras públicas espera que la actividad no cambie en el próximo trimestre; mientras que un 44,4% dice que se producirá una baja y el 11,1% que aumentará.
Algo similar ocurre entre las desarrolladoras de emprendimientos privados ya que el 57,6% estima que el ritmo se mantendrá igual; el 30,3% que disminuirá y el 12,1% que se incrementará.
Este pesimismo tiene su fundamento. En junio, todos los tipos de obras sufrieron caídas en términos interanuales. Así, las viales se redujeron el 18% frente al mismo mes de 2007; las de infraestructura un 10,8%; las de edificios para diferentes usos un 7,28% y las de viviendas un 4,48%.
Comparación del crecimiento acumulado por sectores (2006-2008)
Fuente: Indec“En junio, se vieron afectadas todas las obras, por el conflicto con el campo y la inestabilidad ya que las decisiones de inversión son todas de largo plazo”, afirma Mariano Lamothe, economista jefe de la consultora Abeceb.com.
Esto se notó en el sector de obras públicas que fue donde se dio la mayor contracción. “Durante el primer semestre, cayeron las transferencias a las provincias que suelen utilizarse para obras públicas. Esas fueron variables de ajuste del gasto para estabilizar el déficit de cuenta corriente”, afirma Mario Sotuyo, economista de la consultora Economía & Regiones.
En tanto, el empresario Munir Madcur, ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, señala que se está “entrando en una meseta por cuestiones presupuestarias. Muchas obras están estancadas por el atraso en los pagos. El Gobierno está suspendiendo las transferencias a las provincias y esto hace que no hayan más obras o que algunas se hayan parado”.
Los especialistas son bastante pesimistas sobre lo que pueda ocurrir con este sector ya que lo ven como la variable de ajuste que puede llegar a utilizar el Gobierno si comienzan a aparecer nuevos problemas con las cuentas públicas.
“No hay demasiado margen para que se fortalezca el gasto en obras públicas cuando se analizan los niveles de compromiso de deuda que tiene el Gobierno. Cuando se trate de reducir gastos, va a ser la primera variable de ajuste ya que no tocarán ni los salarios ni las jubilaciones”, afirma Lamothe.
Sin embargo, este sector no es el que más influye cuando se calcula la actividad de la construcción. El más importante es el vinculado con edificios para viviendas y oficinas. Allí, las perspectivas son un poco más alentadoras para lo que resta del año aunque las previsiones para 2009 son pesimistas.
No es para menos, la cantidad de metros que fueron habilitados para obras en 42 municipios del país cayó un 12% en junio frente al mismo mes de 2007 y en Buenos Aires se redujeron el 28% en el primer semestre.
Permisos de obra en la ciudad de Buenos Aires 2003-2008
Fuente: GCBA“En la calle, esto se va a sentir el año que viene, especialmente, en el sector residencial. En el segundo semestre, el ritmo se va a mantener porque hay acumuladas obras de los últimos dos años”, afirma José Rozados, presidente de la consultora Reporte Inmobiliario.
Otro punto que está impactando en el crecimiento del sector es el incremento de los costos de los materiales y la mano de obra. Eso ha provocado que muchos desarrolladores dejen de lado proyectos que tienen en carpeta hasta que el panorama esté un poco más claro.
“La caída en el crecimiento de la construcción residencial se debe a la incertidumbre que hay sobre los costos. Los empresarios no saben cuál va a ser el valor final de la obra. Eso genera preocupación y que algunos se retraigan, esperen a que mejore la cosa y opten por no comenzar nuevos emprendimientos”, señala Rozados.
Según el Índice del Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires del INDEC, el crecimiento de los precios fue del 17,5% en julio frente al mismo mes de 2007, impulsado por los materiales y la mano de obra.
“No veo que vayan a bajar los costos de la construcción. Hay materiales que subieron el 30%, como los derivados del petróleo y el acero, y el de la mano de obra que aumentó el 20%”, señala Madcur.
Costo de la onstrucción acumulado 2003-2008
Fuente: IndecSin embargo, los especialistas señalan que el nivel de actividad cerrará el año en valores similares a los de 2007 ya que la caída habría llegado a su piso. Por eso, en los próximos meses debería verse una mejora aunque sin alcanzar el ritmo del primer cuatrimestre de 2008.
“Se llegó a un piso en lo que respecta a la caída pero el rebote no va a ser grande. Si el índice de julio da por encima del de junio, pero por debajo del de mayo, el crecimiento del año será del 3%. Ahora, si lo hace en el nivel promedio del semestre, la suba alcanzará el 6%”, afirma Sotuyo. Esto estaría por debajo del 6,5% registrado en 2007.
Por su parte, Ecolatina estima que la suba rondará el 6%, mientras que para MVAS Macroeconomía “sin el refuerzo de la iniciativa pública el sector de la construcción parecería encaminarse a una expansión entre los 4 y los 5 puntos”.
Finalmente, Lamothe señala que “si llega a haber algún problema de desempeño del sector de la vivienda, el crecimiento podría ser del 4%. Si no, va a estar entre el 8% y el 9%”.

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